LA BOLA NEGRA
Una película realmente original y formidable. No podemos negar que los directores -los javis- saben lo que están haciendo, y lo hacen de una manera muy especial y directa. Tres personajes en busca de su identidad, de saber quiénes son y qué sentido tienen sus vidas. Unas historias labradas en el tiempo y en la guerra civil española, que no hay lugar a dudas, que nuestra guerra se ha convertido en uno de los grandes mitos del siglo xx. Sebastián, Carlos y Rafael luchan por encontrar un sitio en un mundo que no entiende la diferencia. "Soy distinto, no estoy normalizado y por ello, se me persigue y se me considera un peligro". En este caso, el hecho diferenciador es la homosexualidad de los tres protagonistas, pero bien pudiera ser cualquier otro: ser judío, moro, comunista, migrante, etc. La película nos hace ver como la intolerancia nos lleva a cometer la mayor de las injusticias. Tres víctimas enlazadas en una misma trama de búsqueda personal a través del otro. El amor aparece como la respuesta para encontrar un punto de salvación. Yo no soy solo mi cuerpo pero mi cuerpo me permite llegar a los otros, a los demás y a través de los otros llegar a mi mismo, a mi interior. Aunque no lo parezca, la película es esencialmente platónica: la búsqueda de la belleza que se manifiesta de muchas maneras: en lo estético y en lo personal.Una belleza cuya búsqueda solo es posible mediante el amor. Y creo que este es el punto de actualidad de la película, inmersa también alrededor del contexto violento de la guerra y de la creación perdida de un poeta, García Lorca, que fue asesinado precisamente por ser diferente y no traicionarse a sí mismo para salvar su vida. Y aquí aparece otro elemento genial de la película: las decisiones a las que nos lleva la vida para labrarnos un camino. La decisión que debemos tomar, la correcta nunca viene clara y distinta como diría Descartes. Algunos piensan que es una cuestión de suerte (la moral luck de Bernard Williams), otros de tener principios sólidamente construidos, otros de la inteligencia de saber interpretar el momento, otros de un análisis racional de la realidad, otros de guiarse por la religión, etc, etc. Las decisiones nos pueden hacer felices o todo lo contrario y cuando la felicidad no es posible bajo la decisión "correcta" solo nos queda esperar la muerte o la infelicidad.Esta es la gran pregunta: ¿es posible tomar una decisión auténtica, que no traicione tu verdadero ser, una decisión que emane de tu propia voluntad? La cuestión de la voluntad ya es harina de otro costal.
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