lunes, 4 de mayo de 2026

LA GRACIA

 

Sorprende Sorrentino ¡Cómo siempre! Aunque parezca una contradicción que un director que hace de su cine la sorpresa pueda seguir sorprendiendo. Una película realmente magnífica que aborda la identidad desde un punto de vista realmente original. Ya he hablado de otras películas del director -uno de los más sugerentes del panorma actual- que hace del cine auténtica filosofía, sin aburrir, sin grandes palabras o escenas soporíferas tan características del llamado cine de autor. ¿Qué es la gracia? Una de las acepciones de la palabra es el perdón o indulto que se concede de manera gratuíta, sin ningún merecimiento en particular. En la película, el presidente de la República tiene la facultad de indultar -conceder la gracia- a dos personas propuestas por el gobierno, y como jurista reputado que es busca la razón por la que concederla o negarla. ¿De quién son nuestros días? ¿Quiénes somos nosotros? ¿Es posible encontrar la verdad? La verdad solo se contempla desde lejos, en la lontananza, dice Mariano de Santis, porque de cerca aparece confusa. Sin embargo, De Santis solo puede encontrarla mirándola a los ojos. Es un problema de identidad, pero no de una identidad individual o social, de ciudadanía, es una identidad  más profunda, de la propia conciencia, una identidad moral. Y es que Occidente, en los tiempos convulsos que estamos viviendo, solo puede entenderse desde unos valores determinados, desde la duda de lo que somos y una profunda reflexión del sentido de la vida y del amor, en definitiva, desde la Filosofía.